AEPM 2021

La sede del congreso

AEPM 2020

Los anfitriones del congreso anual de la AEPM 2020 son Museo Klingspor y el Museo de Historia de Offenbach (Haus der Stadtgeschichte).

Artes del libro internacionales, tipografía y caligrafía de los siglos XX y XXI

Photo: Stadt Offenbach.

La fascinación por la expresión simbólica y visual de la palabra hablada convertida en tipos, ilustraciones y sus variadas combinaciones ha sido una cuestión central en las bellas artes. Su importancia continuada en los siglos XX y XXI es el contenido central del Museo Klingspor.

El Museo fue fundado en 1953, a partir de las colecciones privadas del Dr. Karl Klingspor (1868-1950) que, junto a su hermano Wilhelm había mantenido la fundación tipográfica Gebr. Klingspor, en Offenbach, en la primera mitad del siglo XX. Todavía con su nombre original, Rudhard, había quedado a cargo de los hermanos en 1892 que la condujeron en un excepcional florecimiento cultural y, por muchos años, también económico.

Reconocidos artistas en el cambio de siglo diseñaron un distinguido repertorio de fuentes tipográficas que la fundición produjo y distribuyó por todo el mundo. La fundición Gebr. Klingspor fue líder en las fuentes fractur, revigorizando la tradición de las letras Textura, Scwabacher y Fractur Gótica.

Con Heinrich vogeler, Otto Eckmann y Peter Behrens se crearon fuentes y ornamentos tipográficos, visualizándose el período de transición entre el historicismo, el Art Nouveau y la Nueva Objetividad y demostrando el compromiso, en esa época, por forjar una identidad cultural alemana a través de la tipografía. En 1906 Rudolf Koch, nacido en Nuremberg en 1876, que anteriormente había trabajado en Leipzig, se unió a la fundición de Offenbach. Más de veinte tipos de letra fueron creados por él, además de una gran variedad de trabajo caligráfico. Libros y páginas sueltas están con textos dedicados, especialmente en las materias de religión y naturaleza. Al lado de la caligrafía de Koch hay que mencionar también la de Rudo Spemann, cuya herencia casi completa fue donada por la familia del artista, que falleció joven, constituyendo parte del inventario fundacional del Museo.

Rudo Spemann fue discípulo de Fritz Helmut Ehmcke y de Ernst Schneidler y fue requerido en Leipzig, como maestro por Walter Tiemann, cuya Januspresse influyó ejemplarmente en los primeros talleres artesanos en Alemania. Por tanto, estuvo próximo a los protagonistas del arte tipográfico, que están presentes en el Museo Klingspor con amplios repertorios de sus trabajos. Herbert Post, Jan Tschichold, Adrian Frutiger son solo unos pocos nombres más testigos del incremento de la producción de diseño tipográfico y han fundado un espacio en el Museo Klingspor.

El estudio colectivo fundado en 1921 por Rudolf Koch en la Werkkunstschule se impuso como tarea crear no sólo trabajo sobre letras, sino también en el campo textil y del arte con metales. Investigando retrospectivamente en las manufacturas medievales y su lenguaje formal gótico, influenciado fuertemente por William Morris y el calígrafo Edward Johnston. Los tapices caligráficos únicos, con textos especialmente del Antiguo Testamento, apuntan al pensamiento cristiano de Koch, pero también a su amistad con Siegfried Guggenheim. En Offenbach, desde 1901, y durante mucho tiempo líder de la comunidad judía, contrató a Koch y su equipo con trabajos de libros e instrumentos para la celebración del Seder. La colección única de manuscritos e instrumentos litúrgicos de Guggenheim se creó así, en parte como regalo y en parte por encargo. Está incluido el tratado caligráfico de Koch, Vom Judentum (1915), la importante Haggadah de Offenbach, con xilografías coloreadas a mano de Fritz Kredel (1927) y el ricamente iluminado manuscrito del Salterio (1922-29).

El Museo Klingspor posee especímenes y catálogos de muchas fuentes tipográficas, de prácticamente todos los diseñadores importantes de la etapa final de la fundición tipográfica en metal. Todos los logros significativos del diseño tipográfico, por ejemplo, de Paul Renner, Georg Trump, Jan Tschichold, Hermann Zapf y Adrian Frutiger están documentados en la colección.

En el Museo están bien representadas las artes del libro. Basado sobre las impresos ingleses y alemanes, recogidas por Karl Klingspor y reunidas en una biblioteca con su propia personalidad, de Ignatz Wiemeler, uno de los encuadernadores más creativos de esta época. Sus 84 volúmenes nos dan una idea del desarrollo formal que se produjo como una reducción estilística a lo ornamental a comienzos del siglo XX.

La colección del Museo Klingspor desarrolla todas las facetas de las expresiones artísticas alrededor del libro. Un ejemplo de ilustración de libros es la Umbra Vitae, publicada en 1924, por Kurt-Wolff-Verlag, decorada con xilografías de Ernst Ludwig Kirchner sobre poemas de Georg Heym. Tanto los libros ilustrados, los libros de pintores y, especialmente, los libros de artista han sido recogidos en una muestra representativa desde los años setenta del siglo XX. Por consiguiente, muchos nombres destacados de la historia del arte están relacionados con el Museo, haciendo evidente en gran medida como sus creaciones sobre el libro contribuían a sus trabajos. Matisse y Dubuffet incorporan las calidades de la caligrafía en varios sentidos. Maximiliana (1964), de Max Ernst muestra como un pintor ve el trabajo del libro en el centro de su propia idea y del escenario de sus imágenes, además del uso de ornamentos tipográficos muy originales; especialmente en colaboración con un tipógrafo tan amante de la experimentación como Iliazd (Ilya Zdanévitch).

Hace unos pocos años fue posible adquirir la carpeta Metapher Zahl (1985-89), un trabajo polifacético de poesía visual. Las muy luminosas serigrafías de Rupprecht Geiger, sobre los números 0 a 9 se acompañan de interpretaciones sobre cada número por cada uno de los renombrados artistas como son Franz Mon, Eugen Gomringer, Tim Ulrichs o Emmett Williams.

El libro de arte contemporáneo está basado en el cambio radical del tipo fundido a la fotocomposición y, finalmente, a la composición digital. Habiendo quedado obsoleto en los procesos de trabajo actuales lo tipos de plomo y madera fueron recogidos por artistas y utilizados creativamente como imágenes que interpretaban la literatura. Como pocas colecciones en Alemania, el Museo Klingspor resume el desarrollo de la prensa de imprimir manual y del libro de artista tal y como ha ido progresando principalmente desde los años ochenta del siglo XX.

El legado de Wilhem Neufeld es un ejemplo de la forma que el artista entiende y asimila el libro como una forma de expresión en su totalidad. A día de hoy los libros de artista se han desarrollado y son objeto de nuevas adquisiciones.

Mas el arte de la escritura independiente del libro también tiene su lugar. El grafiti, que ha migrado hace tiempo desde la calle hasta el lienzo y la plancha es un área vibrante que prueba la vitalidad de la caligrafía. Está en contraste con la tipografía en el diseño gráfico. Varios valiosos trabajos de, entre otros, Peter Behrens, Fritz Helmut Ehmcke o del Wiener Werkstätten configuran la antigua colección de cartelería. Ésta ha crecido incluyendo obras maestras internacionales, de Pentagram (Nueva York, Austin, San Francisco, Londres, Berlín), o de Gerard Paris-Clavel, pero también tan famosos diseñadores como Hans Hillmann, Günter Kieser, Holger Matthies, Gunter Rambow, Christian Chruxin y Uwe Loesch (diseñador del logotipo del Museo). Su muy premiado cartel para la Novena Trienal de Forma y Contenido, convocada conjuntamente por el Museo de Artes Aplicadas de Frankfurt y el Museo de Arte y Diseño de Nueva York, plantea para la tipografía nuevos caminos; y también para el Museo la aspiración a establecer relaciones nacionales e internacionales.

Una pare del encuentro integral del público y el Museo es la biblioteca, con cerca de 78.000 títulos sobre el libro y la caligrafía. Contiene legados, colecciones y trabajos compuestos por obras de importantes artistas, por ejemplo, Frans Masereel, Hendrick Werkman, Josef Hegenbarth, Werner Klemke, Alfred Finsterer o Paul Stein. En la biblioteca los visitantes y observadores rápidamente se convierten en usuarios que, tocando estos libros singulares, pueden sentir su esencia. Las exposiciones y la biblioteca funcionan como formas complementarias de percibir el ámbito del Museo. Las conferencias, así como los eventos asiduos, Libro del mes y Extra am Mittwoch, explican las colecciones al visitante. Las publicaciones en colaboración con los artistas contemporáneos del libro establecen la tendencia del moderno diseño del libro.

 

Haus der Stadtgeschichte

Photo: Thomas Lemnitzer.

La Haus der Stadtgeschichte (Museo de Historia de la Ciudad de Offenbach) se creo por la fusión del Museo de la Ciudad y del Archivo y abrió sus puertas al público en 2004. Con una cercana cooperación con el director del Museo, un grupo de trabajo del HfG Offenbach, liderado por los profesores Siglinde Spanihel y DieterLincke desarrollaron y mejoraron uno de los conceptos expositivos más modernos de la región del Rin Meno.

La exitosa presentación abarca un periodo de unos 10.000 años, empezando en la Prehistoria e Historia Antigua, que, tras la Edad Media y la Moderna finaliza con una visión hacia el futuro. El Museo tiene en cuenta aspectos importantes que son también dignos de tener en cuenta en estas regiones, como la historia de hugonotes y judíos en Offenbach. En general este autorretrato de la historia de Offenbach pone en pie preguntas fundamentales sobre las conexiones históricas de la región del Rin Meno.

Además de la colección permanente, el espacio expositivo ofrece la oportunidad de contemplar exposiciones temporales programadas regularmente.

También abrió su colección de arte gráfico y moderno en 2009, que contiene pinturas, obra gráfica y esculturas de artistas de Offenbach. Los trabajos del primer artista abstracto, Erich Martin, se exhiben públicamente.

Esperamos su visita y estamos disponibles para responder a sus preguntas.